viernes , 21 de enero 2022
Inicio / Economía / Cinco factores que sostienen la mentalidad de escasez y pobreza

Cinco factores que sostienen la mentalidad de escasez y pobreza

Foto: Cortesía

La mentalidad de escasez y pobreza está vinculada a la forma de entender lo que representa el dinero y aceptar que la interacción con él es un asunto emocional, no racional.

Si una persona piensa en la cuenta por pagar de la tarjeta de crédito o la casa que desea construir con los ahorros acumulados, ¿qué experimenta?: emociones, sentimientos, sensaciones. El trato con el dinero es un asunto emocional.

Quienes lo entienden como algo completamente racional, cometen una equivocación. Pensar en dinero provoca ansiedad, excitación, deseo, nerviosismo. Abordar el asunto con frialdad no lleva a ninguna parte.

Factor uno: Inercia

La inercia se refiere a la tendencia de sostener el Statu Quo. Mantener las cosas tal como están en lugar de buscar un cambio. Éste es uno de los pilares sobre los que se asienta la mentalidad de escasez.

El cambio requiere pensar, tomar decisiones y actuar, lo que muchas veces es más incómodo que dejar las cosas como están. Ésta es la razón por la que los hábitos son tan difíciles de cambiar, especialmente los relacionados al dinero.

La inercia no solo refuerza la existencia de una mentalidad de pobreza que elude el cambio, también la conduce a situaciones de mayor riesgo. El mercado se apoya en la inercia de los procesos mentales de la mayoría de los individuos, para asegurar la existencia de compradores dispuestos a gastar lo que tienen.

La inercia no es algo que se pueda ver, pero sus efectos son notorios. Es una “forma de hacer las cosas como siempre se han hecho”, un no entender por qué no mejoran, y finalmente una mansa aceptación de lo inevitable. En esto la mentalidad de pobreza adopta el fatalismo. Uno que emerge de la persona incapaz de visualizar las cosas de manera distinta

Factor dos: Escasez

La escasez es la creencia, la convicción de que no se tiene algo en medida suficiente. En este caso el dinero.

En ciertas situaciones,  bajo la métrica, referencia y contexto adecuado, la escasez puede ser un hecho concreto y válido. Pero en el caso de la mentalidad de pobreza es solo una percepción, un sentimiento, una emoción. Es la noción de “no tener lo suficiente”, o incluso la “idea de que nunca se tendrá lo suficiente”.

Este sentimiento de escasez produce ansiedad y estrés permanente. Afecta la capacidad de enfocarse en actividades y trabajos que cambien la realidad financiera a mediano y largo plazo. Reduce la visión de lo que puede hacerse adelante, precisamente por su enfoque en la teórica escasez del presente.

Cuando se vive u opera con mentalidad de escasez, el “ancho de banda” de los procesos mentales es tan estrecho que impide la consideración de objetivos de largo plazo. Aún cuando no se esté en un estado de pobreza, el estrés y la ansiedad pueden conducir a un efectivo deterioro de la salud financiera en el tiempo, puesto que finalmente no se toman decisiones inteligentes con procesos mentales tan restringidos.

Factor tres: Miedo a la pérdida

Esta es la tendencia natural que tienen las personas de esforzarse mucho más en evitar una pérdida que en conseguir una ganancia.

Los procesos mentales regulados por el temor a perder orientan las acciones hacia el control de los gastos y la administración temerosa de lo existente. Impiden apreciar el beneficio de trabajar sobre los ingresos o el incremento de las ganancias. Esto reduce el campo de acción de las decisiones financieras y mantiene a las personas administrando la escasez.

El miedo a la perdida es una fuerza poderosa, de la misma dimensión que la inercia. Y puede servir muy bien en una mentalidad de abundancia al conseguir que las personas sean cuidadosas en la administración del dinero. La aversión a perder puede ayudar en la eficiencia para gestionar el dinero.

Sin embargo, en términos de la efectividad necesaria para trabajar sobre las líneas de ingresos y ganancias, la aversión a la perdida juega siempre en contra.

Una manera de enfrentarla es desarrollando presupuestos de gastos con base «0» en lugar de presupuestos que sostengan el consumo vigente.

Factor cuatro: Anclaje a viajas formas de pensamiento

El anclaje es la tendencia de basarse en una pieza de información (habitualmente la primera que está disponible, o aquella que está arraigada en las creencias), para tomar decisiones sobre algo.

El anclaje se refleja en conductas adquiridas respecto a ciertos gastos o comportamientos de compra. Es la forma en la que se hacen las cosas habitualmente, la “costumbre”, la norma o el convencionalismo que existe respecto a ciertos gastos o inversiones. La manera “automática” de comportarse, tomando el camino fácil, la senda cómoda.

¿Es conveniente el pago de la colegiatura que se hace para la formación de los hijos?

Si la respuesta se fundamenta en preceptos o información parcial, es un caso típico de anclaje.

Un gasto que se está realizando por interpretaciones cómodas de la realidad. ¿Es más conveniente el pago de una cuota de préstamo al Banco por la casa propia o el pago de una renta de alquiler? Igualmente, si la respuesta obedece a un precepto, es una muestra de anclaje, si responde a un análisis amplio y objetivo de información, es una decisión financiera sensata.

Factor cinco: El privilegio del presente

Este factor hace alusión a la lucha continua y poco justa que se produce entre el Ser presente y el Ser que se proyecta en el futuro. ¿Quién soy hoy, y quién quiero ser mañana? En la toma de decisiones ésta lucha generalmente la gana el Ser presente, a expensas de lo que puede deparar el porvenir.

A diferencia de lo que el presente significa para la paz mental, en el caso de la planificación financiera es un factor peligroso que cimenta la mentalidad de pobreza. Si no existe una básica intención de organizar el futuro económico, todo concluye siendo caótico.

Finalmente, no se trata de sacrificar hoy todo en beneficio del futuro, ni tampoco hacer ahora todo sin consideración del futuro. Se trata de tomar decisiones financieras con igual consideración por ambos estados.

También te puede interesar

Diferencias entre una mentalidad rica y una pobre




Te puede interesar

Alcalde Suárez entregó licencias de actividades económicas

Foto Cortesía El Alcalde del Municipio Vargas, José Manuel Suárez Maldonado, a través del SUMAT, …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *