Miércoles , 17 de Octubre 2018
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¿Dialogar con terroristas?

La agitación y crispación política que hemos vivido en Venezuela en las últimas semanas como consecuencia de la activación de un golpe de estado no convencional contra el Presidente Nicolás Maduro no deja espacio para el análisis aséptico de los acontecimientos, titubear ante la evidencia irrefutable de los hechos, supone un lujo de ingenuidad que no debemos darnos.

La actuación de grupos violentos contra ciudadanos indefensos, periodistas, cuerpos de seguridad e instituciones del Estado, entre ellas hospitales, como el ocurrido hace días en El Valle, difícilmente podrían calificarse como de “protestas pacíficas” ni enmarcarlo en la flexibilidad semántica de la “guarimba”, hay que llamarlo como lo que es: Terrorismo. Y eso no admite vacilaciones.

Ahora bien, seguros estamos que estas acciones no representan al pueblo opositor que en el terreno democratico adversa al gobierno del Presidente Maduro, muy por el contrario estos ampliamente las rechaza. Sin embargo, a la luz de los hechos ¿por qué no parece haber mayores diferencias? Simple, entre otras cosas, por el mutis que sobre sus actuaciones hace la dirigencia de la MUD, por otra parte, el silencio cómplice de la mediática nacional e internacional sobre los terroristas y sus acciones, y por ultimo –y cada vez más evidente- la perversa intención de querer endosarle al chavismo y a su militancia la responsabilidad sobre estos hechos, en el contexto de falsos positivos y laboratorios de guerra sucia.

LECCIONES DESDE DAMASCO

Pareciera existir, entre la oposición moderada en Venezuela y los grupos terroristas una delgada línea que tiene rato cruzándose, si no de complicidad formal al menos si de simbiosis y complacencia en el ánimo de alcanzar sus objetivos, y eso es muy grave.

Recordemos que en el conflicto sirio, la oposición al gobierno no comenzó como un movimiento armado, y sin ánimos de acentuar una “ligera coincidencia”, el origen de la guerra se da en febrero de 2011 con “protestas pacíficas” luego del arresto de 15 estudiantes por vandalismo en Siria. Conforme escalaban las protestas, escalaban las demandas hasta exigir la renuncia del Presidente Bachar Al Asad y con ello escalaba la violencia política, social y armada.  Mientras algunos grupos rebeldes en Siria tenían relación con células y facciones de AlQaeda, aquí en Venezuela lo tienen con el hampa común y el crimen organizado. Lo sabía la comunidad internacional en ese entonces y lo sabe ahora, claramente privaron los intereses de los Halcones y su visión geopolítica, las consecuencias de ello las ha pagado con lágrimas de sangre el pueblo sirio y sus vecinos, y también en menor medida, Europa. Primero fue el apoyo en foros internacionales por parte de EEUU y las potencias occidentales, luego facilitaron financiamiento disfrazado de ayuda humanitaria, posteriormente entregaron armamento y finalmente generaron falsos positivos que han justificado el bombardeo unilateral por parte de Washington a territorio sirio.

A Dios Gracias, aquí estamos a tiempo de impedir el desborde de la barbarie, de allí que celebremos el llamado que por enésima vez hiciera el Presidente Maduro el pasado 19 de abril en medio de la más grande concentración de pueblo chavista que se viera en los últimos años a los sectores de oposición a participar de los Diálogos por la Paz.

Ahora nuestras reglas para la construcción de ese Dialogo Productivo, han sido muy claras, las ha sostenido el chavismo públicamente y también en privado –Sí, en privado- Uno: Respeto a la Constitución Nacional. Dos: El problema de los venezolanos lo resolvemos los venezolanos. Tres: Rechazo absoluto a la Violencia como método para dirimir diferencias. Porque claramente, no es compatible una supuesta lucha no violenta como la que supuestamente pretende liderizar la oposición con insultos, golpes, bombas incendiarias, balas, saqueos, ni grupos armados ni terroristas. Ese coctel de odio deben resolverlo puertas adentro.

¿Vale la pena el esfuerzo? Muy a pesar  de que la MUD incumpliera sus promesas de manifestar una clara voluntad de poner fin a la violencia, como se exigía en los acuerdos que se suscribieron con el apoyo de UNASUR, de los expresidentes Zapatero, Torrijos, Fernández y con el acompañamiento de El Vaticano y Su Santidad, El Papa Francisco, siempre valdrá la pena el esfuerzo, debemos insistir en el Dialogo a pesar de la violencia, debemos insistir a pesar de los violentos.  No hay de otra, Dialogar no supone una opción, es una obligación, pues somos nosotros junto al Presidente Nicolás Maduro, la única garantía de paz.

 

Caracas, 23 de abril de 2017

Por: Ricardo Sánchez

Diputado del Bloque de la Patria

Sec. Gral Nacional de Alianza para el Cambio

En Twitter: @RicardoSanchezX

En Instagram: @RicardoSanchezX

 

Fotografía: 2014 Reuters




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