Miércoles , 14 de Noviembre 2018

Inicio / Economía / Las lentejas se han convertido en el nuevo salado de los varguenses

Las lentejas se han convertido en el nuevo salado de los varguenses

Hasta hacen café con las lentejas. Foto: referencial

Las lentejas ya dejaron de comerse como el plato tradicional para convertirse “en el nuevo salado” en las mesa de muchos hogares venezolanos, debido al excesivo costo de la carne y el pollo. Así lo afirmaron las mujeres varguenses quienes revelaron que han tenido que reinvertirse con esta legumbre milenaria muy nutritiva.

“Yo por lo menos hago bolitas de carne molida con las lentejas”, comentó Norka Tovar quien explicó que primero aliña las lentejas “pero las dejo cremositas, le agrego un poquito de harina de trigo o harina pan si tengo y hago mis bolitas que quedan como albóndigas” para acompañarla con arroz, pasta o incluso yuca.

Otra de las alternativas que han tomado los hogares es realizar croquetas de lentejas “ahora tenemos que inventar”. Yoleidy de Vásquez comentó que ha utilizado mucho esta técnica para elaborar los famosos pasapalos o comerlo en casa.

“Es una de las tantas alternativas de alimentación para sacarle provecho a lo que tenemos en casa, aunque no es lo mismo que comer carne pero nos brinda un poco de proteína y carbohidrato”, expresó Mayerlin Torres.

 

El nuevo café

Muchos vendedores de café ambulante también han recurrido a realizar el café a base de lentejas, Harina Pan o hasta arroz, a fin de mantener la venta debido al incremento de precio del kilo del rubro.

Tovar explicó que para hacer el café “se dejan tostar las lentejas luego se pasa por un molino y como no tengo la paso por una botella, luego la licúo y queda el polvo y hago mi café con eso”. A pesar de que este método no contiene cafeína “quita las ansias”, dijo una señora.

A cambio de lenteja un kg de pescado

 Los pescadores también se ven beneficiados con el trueque de calle de un  kg de lenteja, caraota o cualquier otro rubro de la cesta básica a cambio de un kg de pescado, sardina o guacuco.

En las calles de Catia la Mar se evidencia con frecuencia esta práctica, el cambio es sencillo, quien no tiene el papel moneda para comprar el kilo de pescado ha tenido que recurrir al trueque.

“Como no hay dinero en efectivo el trueque me ha servido para salir de la mercancía y poder llevarle otro alimento a mis hijos”, indicó un pescador. /HB

Lea también

Bancos suspenderán todas sus operaciones electrónicas desde este domingo 19




Te puede interesar

Comerse un perro caliente ya cuesta 260 soberanos

El gusto de comerse una  perro caliente o bala fría como también le llaman, para muchos ha …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *